::: LOS RESTOS DEL HOGAR :::
A diferencia de los otros animales y plantas, los seres humanos producimos basuras de diversos tipos. Piensa en lo que tu familia botó hoy al basurero. ¿Incluye cosas como cáscara de fruta y verduras, bolsas plásticas, envoltorios de caramelo, papeles arrugados y latas vacía?
En nuestras ciudades, los camiones de la basura recogen los desperdicios de los hogares, los juntan y llevan a sitios autorizados, donde se comienza a acumular montañas de ellos.
La basura se divide fundamentalmente en dos clases. Un tipo, los desechos orgánicos, son los que se pudren, y están originados por plantas o animales, papel, cáscara, huesos y maderas. Estas cosas que en la naturaleza no son basura, se trasforman en un problema sólo cuando se producen en mayores cantidades, que la naturaleza no puede reincorporar.
En su descomposición, a veces se liberan malos olores, y por eso, los basurales de las cuidades son hediondos y poco saludables.
La segunda clase de basura son las cosas inorgánicas, como metales, vidrio y plásticos, la que queda en el medio ambiente. De hecho un tarro de lata puede ensuciar el paisaje por 100 años y una bolsa plástica por más tiempo.
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