::: EL CAMBIO DE CLIMA :::
Gracias a los gases que rodean a la tierra, el planeta tiene una temperatura agradable y estable para el ser humano y todos los seres vivos, pues la atmósfera actúa como una gran frazada que abriga el planeta que abriga el planeta del frio que existe en la mayor parte del universo. Sin embargo, algunos gases que lanzamos a la atmósfera amenazan con hacer más poderosa nuestra “frazada”, y provocar un cambio importante en el clima del planeta.
La temperatura de la tierra es adecuada porque la atmósfera deja entrar la luz del sol, pero una vez que ella se ha transformado en calor, no le permite escapar. Los principales gases que mantienen estable la temperatura del planeta son el dióxido de carbono y el metano. Si la cantidad de ellos es adecuada, el clima se mantiene dentro de sus rangos normales.
Pero al quemar petróleo, gas natural, leña y carbón, los seres humanos lanzamos al aire grandes cantidades de dióxido de carbono. Junto con el metano y los CFC aumentan el efecto invernadero, o sea, convierten a la tierra en un planeta más caliente.
La tendencia actual al aumento de la temperatura del planeta es muy pequeño pero, de continuar al ritmo actual; podría subir en promedio 4ºC para el año 2030.
Un cambio de cuatro grados en promedio parece insignificante, pero, en el delicado balance de la vida en la tierra, hasta las variaciones más pequeñas pueden tener efectos devastadores.
Se cree que al subir la temperatura, se evaporaría mayor cantidad de agua, y que aumentaría las lluvias y tormentas cerca de las costas. En cambio, en el interior, los campos se convertirían en desiertos incapaces de producir alimentos.
Además, se derretiría el hielo de los polos y el agua se expandiría con el calor, lo que significa que subiría el nivel del mar. El alza de un metro inundaría muchas ciudades construidas a orillas del mar, como Nueva York, Londres, y puertos chilenos como Iquique, Valparaíso, Talcahuano y Puerto Montt
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