::: EL EQUILIBRIO JUSTO :::
Como lo demuestra el ejemplo de los colonos, cortar el bosque tiene muchos efectos negativos. Pero tampoco podemos prohibir su tala y decir “¡Basta! Ahora ya no cortaremos mas árboles”.
No es tan fácil, porque cada uno de los millones de seres humanos que vive en el planeta quiere un techo, comida, ropa, y ojala, varias comodidades más, y para obtener esas cosas muchas veces hay que cortar árboles.
Las casas y los muebles los hacemos de madera. La leña también nos sirve para calefaccionar nuestras casas y dar energía a muchas industrias, como las panaderías.
Por otra parte, en la vida moderna se ha hecho necesario utilizar terrenos que antes estaban cubiertos por bosques, para cultivar productos como el choclo, la papa o el trigo. Esos campos, cada vez más grandes, son una de las principales amenazas a la vegetación nativa de la tierra.

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