::: CUANDO EL SUELO SE VA :::
El suelo que la naturaleza forma con paciencia durante miles de años, puede destruirse en poco tiempo debido a la erosión, el proceso durante el cual el agua y el viento arrastran la tierra hasta el mar.
Cuando hay vegetación sin raíces atrapan la tierra y evita que sea arrastrada por el agua. Además, las ramas y hojas, las protegen contra la fuerza del viento. En cambio, en lugares sin plantas, el suelo no tiene nada que los sujete.
Entonces, la lluvia cae con fuerza sobre el y arrastra sus partículas por los ríos hasta el mar.
Sin árboles que lo detengan, el viento también se lleva cantidades importante de suelo. Esto se llama erosión.
Mientras la erosión acaba con el suelo, la trituración de las rocas y descomposión de meteria orgánica están creando más. Por eso, durante muchos años se mantuvo un balance levemente a favor de la acumulación de terrenos fértiles. Por desgracia, nuestra civilización ha comenzado a destruir el suelo mucho más rápido que la capacidad de la naturaleza de reponerlo.

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